Las aguas termales son ideales para proteger y restaurar la
salud. Mejoran la piel, producen descanso, transmiten energía y hacen que
volvamos renovados tanto por dentro como por fuera.
Se consideran aguas termales o mineromedicinales aquellas que,
formadas en el seno de la tierra, emergen espontáneamente o mediante captado, a
través de perforaciones, y que por sus características físicas y/o químicas
pueden ejercer efectos terapéuticos, aliviando o restaurando la salud de las
personas. Estas aguas poseen factores energéticos como la potente ionización,
mineralización, radiactividad, gases y variaciones de PH.
La mineralización de las aguas termales depende siempre de la
composición del terreno por el que circulan o se acumulan. En general contienen
flúor, hierro, bromo, boro, yodo, cromo, sodio, fósforo, arsénico y silicio
carbónico, entre los minerales más destacados.
Consideradas desde la antigüedad como un elixir de la juventud,
las aguas termales son valoradas hoy más que nunca en el contexto de la vuelta
a la medicina preventiva y natural.
Veja em: http://www.termasdeluruguay.com.uy/

